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Nota Informativa sobre la Influenza

Situación actual:


La temporada de influenza se encuentra en desarrollo en Costa Rica. La actividad de influenza fue de inicio tardío de manera similar al resto de países de Centro América, y de intensidad similar a los años anteriores. En las últimas semanas se ha registrado una tendencia creciente en la actividad y con co-circulación de influenza A (H3N2) e influenza A(H1N1), sin embargo en la última semana de diciembre 2015 esta actividad ha empezado a disminuir.

El Centro Nacional de Referencia de Influenza INCIENSA ha reportado para la última semana de diciembre de 2015 que el número de recepción de muestras para diagnóstico de virus respiratorios ha decrecido, lo que es indicativo de que la actividad de influenza estaría empezando a disminuir.

Aquí, acercamos una serie de preguntas y respuestas sobre la influenza estacional y sobre cómo se le puede prevenir y tratar.

 

¿Qué es la influenza?


La influenza (llamada también "gripe") es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por los virus de la gripe, que infectan la nariz, la garganta y los pulmones. Puede ocasionar episodios desde leves hasta graves, y a veces llega a ser mortal. La mejor manera de prevenir la gripe consiste en aplicarse una vacuna antigripal cada año.

Hay tres tipos de virus de la gripe, denominados A, B y C. Los virus de la gripe humana de los tipos A y B causan las epidemias estacionales. Los virus de la gripe A se dividen en subtipos, según las proteínas de la superficie. Actualmente, los subtipos circulantes son los virus de la gripe A(H1N1) y A(H3N2), con un predominio del subtipo A(H3N2) en Costa Rica. Actualmente no existe evidencia que indique la circulación de un nuevo virus.

 Los virus de la gripe cambian constantemente, de manera que no es raro que aparezcan nuevas cepas víricas cada año. La aparición de un virus de la gripe nuevo y muy diferente ("virus novedoso") puede causar una pandemia de gripe. El virus influenza A(H1N1)pdm09 es un virus estacional que circula desde su aparición en la pandemia de 2009.

 

¿Quién puede contraer la gripe?

 

Cualquiera puede contraer la gripe, incluidas las personas sanas, y las personas de cualquier edad pueden sufrir problemas graves por esta causa. Sin embargo, ciertos grupos tienen un mayor riesgo de padecer complicaciones graves, tales como las personas mayores de 65 años, las que presentan ciertos padecimientos crónicos (como asma, diabetes o enfermedades del corazón), las embarazadas y los niños pequeños.

 

¿Cuándo es mayor la actividad gripal?


Si bien hay epidemias de gripe cada año, la época precisa, la intensidad y la duración de la temporada varían de un año a otro. En los países tropicales como Costa Rica, los virus de la gripe circulan durante todo el año, con uno o dos puntos máximos durante las temporadas de lluvias y/o frío.

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de una infección gripal?

 

Los síntomas característicos de la gripe son fiebre, sensación febril o escalofríos, tos, dolor de garganta, escurrimiento nasal u obstrucción, dolores musculares o de todo el cuerpo, cefalea y fatiga. La mayoría de las personas que contraen la gripe se recuperan en unos cuantos días, pero algunas presentan complicaciones (por ejemplo, neumonía bacteriana, infecciones del oído o los senos paranasales, deshidratación y empeoramiento de ciertos padecimientos crónicos), que en determinados casos pueden llegar a ser mortales.

 

¿Cómo se propaga la gripe?

 

La mayoría de los expertos proponen que los virus de la gripe se diseminan principalmente cuando las personas infectadas tosen, estornudan o hablan y las gotículas respiratorias entran en contacto con la boca o la nariz de quienes están cerca. Con menor frecuencia, las personas también pueden contraer la gripe si tocan una superficie u objeto que está contaminado con virus de la gripe y después se llevan la mano a la boca, los ojos o la nariz.

La mayoría de los adultos sanos que contraen la gripe quizás puedan infectar a otros desde un día antes de manifestar síntomas y hasta 5 a 7 días después. Algunas personas, en particular los niños y quienes tienen debilitado el sistema inmunológico, quizá puedan contagiar a otros durante un periodo más largo.

 

¿Cómo pueden prevenirse las infecciones gripales?

 

La mejor medida para prevenir la gripe estacional es vacunarse oportunamente cada año (ver abajo), pero los buenos hábitos de higiene, como cubrirse la boca al toser y lavarse las manos, pueden ayudar a detener la propagación de los microbios y prevenir la gripe, al igual que otras enfermedades respiratorias.

Las medidas adecuadas son las siguientes:

1.    Evitar el contacto estrecho con las personas enfermas.

2.    Quedarse en casa cuando uno esté enfermo.

3.    Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar.

4.    Mantener las manos limpias. Si no se tiene agua y jabón, usar un desinfectante para las manos a base de alcohol.

5.    No tocarse los ojos, la nariz o la boca.

6.    Adoptar otros hábitos para una buena salud, como limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con frecuencia en la casa, el trabajo o la escuela, en especial cuando alguien esté enfermo; dormir lo suficiente; mantenerse activo físicamente; controlar el estrés; beber líquidos en abundancia; y comer alimentos nutritivos.

 

¿Cuál es la manera más eficaz de protegerse de la gripe?

 

La manera más eficaz de prevenir la gripe y sus complicaciones es la vacunación. Hay vacunas inocuas y eficaces, que se han utilizado durante más de 60 años. La vacuna antigripal puede brindar una protección razonable a los adultos sanos. En cambio, en las personas de edad avanzada, la vacuna puede ser menos eficaz para prevenir la enfermedad, pero puede reducir tanto su gravedad como la incidencia de complicaciones y defunciones. La vacunación contra la influenza no es una estrategia para controlar el aparecimiento de casos una vez ha iniciado la temporada de influenza, sino una medida preventiva para disminuir la transmisión y severidad de la siguiente temporada de influenza.

La vacunación adquiere especial importancia para las personas con un mayor peligro de complicaciones graves de la gripe y para quienes viven con personas de alto riesgo o las atienden.

La OPS/OMS recomienda la vacunación anual de:

• embarazadas en cualquier etapa del embarazo;

• niños de 6 meses a 5 años de edad;

• adultos mayores (a partir de los 65 años de edad);

• personas con padecimientos crónicos;

• trabajadores de salud.

La vacunación antigripal es más eficaz cuando los virus circulantes se corresponden bien con los virus de la vacuna. Los virus de la gripe cambian constantemente, y el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe de la OMS (conocido como GISRS), una alianza entre los Centros Nacionales de Gripe de todo el mundo, vigila los virus de la gripe que circulan en los seres humanos.

Durante muchos años, la OMS ha actualizado sus recomendaciones sobre la composición de la vacuna dos veces al año. A partir de la temporada 2013-2014 de gripe, se ha recomendado una composición tetravalente de la vacuna , con dos subtipos del virus de la gripe A y dos virus del tipo B. Se espera que las vacunas tetravalentes contra la gripe brinden una protección más amplia contra las infecciones por los virus de la gripe del tipo B.

 

¿Qué está haciendo la OPS/OMS?

 

La OPS/OMS, junto con sus asociados, vigila la gripe en la región, recomienda la composición de la vacuna contra la gripe estacional dos veces al año para los hemisferios norte y sur, y apoya los esfuerzos de los Estados Miembros para formular estrategias de prevención y control.

La OPS/OMS también trabaja para aumentar la cobertura de la vacunación entre los grupos de alto riesgo y para fortalecer las capacidades nacionales y regionales de diagnóstico de la gripe, seguimiento de la sensibilidad a los antivíricos, vigilancia de la enfermedad y respuesta ante los brotes.

 

Recomendaciones durante la estación de influenza

 

¿Qué recomienda la OPS/OMS a los países de la región durante la estación de influenza?

La OPS/OMS recomienda que sus Estados Miembros adopten una serie de medidas durante y posterior a la estación de influenza, entre ellas:

•    La infección por influenza debe ser considerada en todo paciente con síntomas respiratorios admitido en un servicio de salud. Algunos grupos de la población requieren atención especial por ser más susceptibles a desarrollar infección grave: mujeres embarazadas y personas con enfermedad crónica subyacente. 

•    Brindar la atención clínica apropiada a los pacientes;

•    Instituir medidas estrictas de prevención y control de las infecciones en los servicios de atención de salud;

•    La vacunación contra la influenza no es una estrategia de control de epidemias; sino una medida preventiva.

•    La población debe ser informada que la principal forma de transmisión de la influenza es por el contacto interpersonal. El lavado de manos es la forma más eficiente para disminuir la transmisión. El conocimiento sobre la "etiqueta respiratoria" ayuda también a evitar la transmisión. Personas con fiebre deben evitar ir al local del trabajo o a lugares públicos hasta que desaparezca la fiebre. De la misma manera, niños en edad escolar con síntomas respiratorios y/o fiebre deben quedarse en el hogar y no ir a la escuela. 

•    Es importante reforzar con la vigilancia de influenza y el análisis de datos, para monitorizar la conducta epidemiológica del virus, su tendencia, la severidad, los grupos de riesgo más afectados, etc. Es importante, en el análisis hacer las comparaciones con años anteriores. 

•    Como ya está establecido en la vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas Graves, es importante recabar muestras respiratorias de los casos más severos, especialmente de casos fallecidos para sus análisis en laboratorio. 

•    Un subconjunto de las muestras clínicas o aislados debe ser enviadas  al Centro Colaborador de la OMS (CDC-Atlanta) según recomendaciones ya establecidas con el Centro Nacional de Influenza,  para pruebas adicionales (por ejemplo, ensayo de inhibición de la hemaglutinación, pruebas de susceptibilidad a los medicamentos antivirales y la secuenciación de los genes HA y NA).

•    Todas las muestras que no sean sub-tipificables deben ser enviadas inmediatamente al Centro Colaborador de la OMS (CDC, Atlanta) para pruebas adicionales.

•    Poner en marcha un plan de comunicación de riesgo para evitar y/o disminuir la ansiedad de la población. La prensa tiene un rol clave en diseminar información.

•    Identificar lecciones aprendidas para fortalecer el sistema de vigilancia de influenza/ Infecciones Respiratorias Agudas Graves; para monitorizar la evolución de la estación de influenza en los próximos años.

 

Para mayor información sobre el estado actual del virus de la gripe y otros virus respiratorios, sírvase consultar la actualización regional semanal sobre la gripe en Alertas y actualizaciones epidemiológicas de la OPS/OMS.

 

Tomado de Página Web OPS